El Zenit ha confirmado en Mónaco su raza de equipo campeón. Dick Advocaat está marcando una época para el conjunto de San Petersburgo, que esta noche mientras tuvo fuerzas le dio un soberano repaso al Manchester United. Todo bajo el mando de Danny, flamante fichaje del que hablaba esta misma mañana en un post, que en la zona de entre líneas regaló a los espectadores una auténtica exhibición de fútbol. Danny siempre estaba. En la izquierda, en la derecha, en el centro, dando el último pase, tirando paredes y rizando el rizo fabricándose una maravillosa jugada personal que acababa en golazo y sentencia de la final. Danny fue una pesadilla para los británicas, su omnipresencia destrozó a los de Ferguson.
La final la ganó quien más la busco. Mientras en el United sólo corría Tévez, los rusos iban todos a una. Tymochuk, genuino perro de presa, daba aire a Zyrianov y Denisov para mover el cuero y darle a Danny el balón en la línea de tres cuartos. Allí el portugués estuvo imparable. Hizo lo que le vino en gana. Cuando quería combinar, combinaba. Cuando quería irse de su par lo dejaba sentado sin contemplaciones… Y arriba siempre esperaba Pogrebnyak, una torre que jamás perdía el cuero y que hizo el primero a la salida de un córner en el ocaso del primer periodo.
En la segunda parte salió el crack en horas bajas, Andrei Arshavin. Dejó detalles, pero evidenció que no está en su mejor momento. Danny continuó con su show, escorándose más que nunca a la siniestra y combinando con Arshavin y Pogrebnyak a su gusto. El Manchester no respondía, sólo Tévez, que daba un ejemplo de su racial temperamento arrebatándole por detrás como un jabato un balón controlado a Tymochuk. Pero el argentino no podía hacer la guerra el sólo contra el mundo. Era imposible.
El choque comenzó a morir cuando Danny agarró el cuero en la izquierda, le rompió la cintura a Ferdinand, pisó área y se la ajustó a Van der Sar a su palo derecho con una precisión milimétrica. Fue el punto culminante de una auténtica ostentación futbolística por parte del luso, que regaló mil y un gestos de auténtico fuera de serie.
Con el 0-2 el Manchester tiró de vergüenza torera y se fue arriba. Casi simultáneamente el Zenit se vino abajo y los rusos se temieron lo peor cuando con quince minutos por delante Vidic reducía diferencias. El United acosó hasta el final y de hecho marcó por mediación de Scholes y su mano… Evidentemente el gol fue anulado y aún tuvo tiempo Danny de sacarse otro conejo de la chistera, conduciendo una contra y aliándose con Arshavin para rozar el gol con un remate dentro del área que se le fue por muy poco.
El Zenit acabó ganando y, por ende, levantando su tercer título en menos de doce meses. Ganó por primera vez en su historia la liga rusa, después cayó la UEFA y en Mónaco barrió al United hasta que las fuerzas le acompañaron. En el horizonte está la Champions, el Madrid y la Juve… Muchos pensábamos que este equipo se podía venir abajo sin Arshavin, pero con la irrupción de Danny no hay por qué temer. La realidad es que el Zenit va a poner todo su empeño en pasar a octavos, liderado por su nuevo adalid, Danny, un futbolista total que con ese infinito raudal de recursos, resulta súbito cuando decide dar el golpe final.
En NdF | Fútbol ruso: El Zenit rompe el mercado con Danny
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