El 23 de mayo de 1923 se produjo la esperada inauguración de las nuevas instalaciones de FIAT en Lingotto, Turín. El edificio había comenzado a construirse bajo las órdenes del joven arquitecto Mattè Trucco en 1916, y tras siete años estaba listo para entrar en funcionamiento.
Los periódicos locales llevaban la noticia a portada, no obstante la nueva factoría de la marca italiana se convertía en la mayor fábrica de automóviles que el mundo había conocido hasta la fecha. Con una longitud de más de 500 metros y cinco pisos de altura se trataba realmente de un edificio inmenso.
Pero la nueva fábrica no sólo era única por su tamaño, contaba con numerosas novedades de las que ninguna predecesora disponía. La más insólita, probablemente, una pista de pruebas ubicada sobre su techo, a cinco pisos de altura.
El circuito, que todavía existe y de vez en cuando es utilizado en alguna exhibición, tiene 2,4 km de largo y 24 metros de ancho, con dos curvas de 180º extremadamente peraltadas y con superficie de hormigón.
Otra característica que hacía a esta factoría única era la cadena de montaje. Comenzaba en la planta baja e iba ascendiendo planta a planta, a medida que el coche se iba montando, para acabar en la pista del último piso donde el vehículo podía ser probado. En el circuito de pruebas oval esperaba un piloto de competición, para dar unas vueltas y comprobar su correcto funcionamiento.
En su momento el edificio representó la creencia en el poder de la Industria y de la Tecnología y fue considerado como ejemplo de futuro.
El propio futuro pondría las cosas en su sitio haciendo que la fábrica quedase obsoleta durante los años 70. La producción de coches cesó en 1982, tras haberse fabricado en ella 80 modelos diferentes, siendo transformado en un centro cultural. Todavía existe gran parte de lo que fuera la pista de pruebas, así como también la rampa interior por donde los nuevos modelos FIAT iban siendo armados.
Bonus:una media vuelta por el circuito.
Fuente: Motorfull, Wiki.
Los periódicos locales llevaban la noticia a portada, no obstante la nueva factoría de la marca italiana se convertía en la mayor fábrica de automóviles que el mundo había conocido hasta la fecha. Con una longitud de más de 500 metros y cinco pisos de altura se trataba realmente de un edificio inmenso.
Pero la nueva fábrica no sólo era única por su tamaño, contaba con numerosas novedades de las que ninguna predecesora disponía. La más insólita, probablemente, una pista de pruebas ubicada sobre su techo, a cinco pisos de altura.
El circuito, que todavía existe y de vez en cuando es utilizado en alguna exhibición, tiene 2,4 km de largo y 24 metros de ancho, con dos curvas de 180º extremadamente peraltadas y con superficie de hormigón.
Otra característica que hacía a esta factoría única era la cadena de montaje. Comenzaba en la planta baja e iba ascendiendo planta a planta, a medida que el coche se iba montando, para acabar en la pista del último piso donde el vehículo podía ser probado. En el circuito de pruebas oval esperaba un piloto de competición, para dar unas vueltas y comprobar su correcto funcionamiento.
En su momento el edificio representó la creencia en el poder de la Industria y de la Tecnología y fue considerado como ejemplo de futuro.
El propio futuro pondría las cosas en su sitio haciendo que la fábrica quedase obsoleta durante los años 70. La producción de coches cesó en 1982, tras haberse fabricado en ella 80 modelos diferentes, siendo transformado en un centro cultural. Todavía existe gran parte de lo que fuera la pista de pruebas, así como también la rampa interior por donde los nuevos modelos FIAT iban siendo armados.
Bonus:
Fuente: Motorfull, Wiki.



























Miski
14 de octubre de 2008 15:06
Qué curiosa historia...de esa pista era mejor no salirse jejejej.
Un saludo.
Josete
14 de octubre de 2008 15:18
Muy curioso, me recuerda a los partidos de tenis en lo alto del Burj Al Arab, en cuanto a la promoción de un evento, se entiende.
Muy interesante.
Orayo
14 de octubre de 2008 15:39
¿Esa imagen es un fotograma de la película "The Italian Job" de 1969?
La tercera imagen me ha recordado mucho a la ambientacion de la película.
salu2
David
14 de octubre de 2008 16:50
Miski, fue lo primero que pensé. Ya puede ser resistente el muro porque una salida de pista aquí y no lo cuentas.
Así es Orayo, es una escena de "The Italian Job" (la original, de 1969, como bien dices), en la que los tres minis intentan escapar de la policía. Todo un clasicazo.
Fercho
14 de octubre de 2008 17:41
Ay! En Buenos Aires habia una similar (mas chica, por cierto) sobre un edificio que luego fue derruido... aca te dejo una url: http://andaba.blogspot.com/2007/10/una-metfora-grande-como-un-palacio.html
El blog no es mio, no se de quien es, solo lo pegue porque tenia la imagen.
Eulogio
19 de octubre de 2008 14:56
A las 23:59 te contesto en mi blog.
Max Birrax
20 de octubre de 2008 21:22
Si correr en cualquier circuito te exige tener unos nervios de acero, en este caso debían tenerlos de carbono puro cristalizado. Saludos,
Eugenio Manuel
30 de octubre de 2008 15:59
Dios, qué miedo debe dar correr por esas alturas.